Por Ángeles Macome/Álvaro Medina

El jueves de la pasada semana se inauguró la semipeatonal de la primera cuadra de la calle 9 de Julio; y este lunes se iniciaron las obras en la segunda cuadra. Al igual que para la etapa anterior, la construcción prevé ensanchar las veredas, instalar una nueva iluminación y mobiliario urbano, y forestar. Sin embargo, las expectativas sobre los beneficios de la promesa urbanística, ceden a la preocupación cuando vecinos y comerciantes mencionan los antecedentes de la obra anterior: las previsiones oficiales eran de 50 días, pero su culminación demandó cuatro meses.

“Desde que empezaron los trabajos disminuyeron las ventas”, cuenta José González, empleado de una pollería. “Nos dijeron que finalizaría en febrero, pero si se demoran como en la cuadra anterior va a ser difícil afrontar los gastos de impuestos y alquileres”. Los retrasos en la cuadra anterior habrían causado pérdidas de hasta un 50% en algunos negocios.

El paisaje de obra -tránsito cortado, acumulación bloques de hormigón y cemento revueltos, montículos de tierra, polvo en el ambiente, materiales de obra y motos circulando en las veredas y el trajín ruidoso de las maquinas-, es el precio a pagar por las mejoras prometidas y para sumar la cuadra número 17 a las semipeatonales de la Capital.

Pero en este caso preocupa que surjan contratiempos semejantes a los que demoraron la construcción anterior: caños rotos, pérdidas cloacales y estructuras edilicias comprometidas, entre otros problemas.

Los más afectados, en aquella ocasión, fueron los estacionamientos pagos, que solo podían recibir las motos que llegaban hasta ellos luego de recorrer un tramo por la vereda con el conductor de a pie -cuando no sobre el vehículo en marcha-.

Geraldine Salguero, empleada de un drugstore y de una guardería, explicó que la situación se repite en 9 de Julio al 200. “Diariamente llenábamos de autos el lugar y hoy está vacío”, comentó. “Solo estamos trabajando las dos personas que atendemos el negocio porque la cochera no está funcionando, entonces el personal no puede venir”, agregó.

LA GACETA / FOTOS DE Matías Vieito

En un bar de la cuadra, las sillas vacías en la acera son espejo de su interior. Tras el mostrador frente al salón sin clientes, la encargada del local, Cesia, confiesa que teme que la obra dure más tiempo de lo anunciado y pide mayor previsión a los responsables. “Se redujo la clientela por la disminución de la circulación y los ruidos molestos; las mesas de afuera directamente vamos a sacarlas. Además, tenemos graves problemas con la carga y descarga de mercaderías, porque los vehículos no pueden ingresar en la zona”, dijo.

A los temores de los comerciantes se suman los de los residentes de la zona. “Esperamos no tener los problemas que tuvieron en la primera cuadra, donde hubo roturas de caños que dejaron sin agua a casas y negocios”, señaló Lisandro, vecino del lugar. “Aunque puede ser beneficioso, sería más productivo invertir ese dinero en barrios que están con mayores problemas estructurales”, consideró.

Ante las dudas, el secretario de Obras Públicas de la Municipalidad, Alfredo Toscano, explicó a LA GACETA que la intención del municipio es cumplir los plazos. “Se cambió la empresa que está a cargo del sistema de aguas y cloacas, respecto de la 9 de Julio al 100. No vemos que haya grandes períodos de lluvia que puedan detener los trabajos; por lo tanto de no encontrarnos con imprevistos seguramente estaremos en febrero inaugurando la segunda cuadra”, estimó.

Entre los afectados, las perspectivas a futuro se dividen. “Espero que me beneficie, aunque creo que no era necesario”, expresa Cesia. Salguero, por su parte, asegura la cochera se verá perjudicada: “el tránsito será más pesado aún, a unas cuadras de aquí hay una clínica de emergencias y esto también va a complicar el paso de las ambulancias”.

María Dolores Ramos de Paz, propietaria de un bar, opina lo contrario. “No me parece una molestia ya que es algo pasajero, jerarquiza la provincia y además sobre esta calle está la Casa Histórica que es un monumento nacional. Me parece importantísimo”, puntualizó.

Algunos datos

Un historial de obras en el centro:

- Cuadras semipeatonalizadas ejecutadas: 16.

- Superficie ampliada de veredas: 420 m² por cuadra, 5.880 m² totales.

- Columnas con farolas: 280 totales.

- Árboles: 16 por cuadra; es decir un total de 224.

- Bancos: ocho por cuadra promedio; en total, 112.

- Cestos papeleros: seis por cuadra, 84 totales.

- Rampas: 112 totales.

- Ductos para servicios: 3.780 ml totales.